20 enero 2007

Los siete saberes necesarios para la educación del futuro


Edgar Morin, UNESCO, expone los siete saberes «fundamentales » que la educación del futuro debería tratar en cualquier sociedad y en cualquier cultura.

1.- Las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión
La educación permanece ciega al conocimiento humano, sus disposiciones, sus imperfecciones, sus dificultades, sus tendencias tanto al error como a la ilusión.

Es necesario introducir y desarrollar en la educación el estudio de las características cerebrales, mentales y culturales del conocimiento humano, sus procesos y modalidades, de las disposiciones tanto síquicas como culturales que permiten arriesgar el error y la ilusión.

La educación debe mostrar que no hay conocimiento que no esté, en algún grado, amenazado por el error y por la ilusión.

2.- Los principios de un conocimiento pertinente
Es necesario promover un conocimiento capaz de abordar los problemas globales y fundamentales para inscribir allí los conocimientos parciales y locales.

El conocimiento fragmentado en disciplinas impide a menudo vincular las partes y la totalidad. El conocimiento debe aprehender los objetos en sus contextos, sus complejidades, sus conjuntos.

Es necesario desarrollar la aptitud natural de la inteligencia humana para ubicar la información en un contexto. Es necesario enseñar los métodos que permiten
aprehender las relaciones mutuas y las influencias recíprocas entre las partes y el todo en un mundo complejo.

3.- Enseñar la complejidad de la naturaleza y condición humana
El ser humano es a la vez físico, biológico, síquico, cultural, social, histórico.

La unidad compleja de la naturaleza humana está completamente desintegrada en la educación a través de disciplinas.

Ser humano es tomar conocimiento y conciencia de su identidad compleja y de su identidad común a todos los demás humanos y, al mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural inherente a todo cuanto es humano.

cualquier conocimiento debe contextualizar su objeto: "¿Quiénes somos?" es inseparable de un "¿dónde estamos?", ¿de dónde venimos?", "¿a dónde vamos?".

4.- Enseñar la identídad terrenal
Uno de los mayores objetivos de la educación debiera ser el conocimiento del desarrollo del mundo que se incrementan en el siglo XX1 y el reconocimiento de la identidad terrenal.

Señalar la complejidad de la crisis planetaria, mostrando que todos los humanos confrontan los mismos problemas de vida y muerte, viven en una misma comunidad de destino, sin por ello ocultar las opresiones y dominaciones que han asolado a la humanidad y que aún no han desaparecido.

5.- Enfrentar las incertidumbres
Las ciencias nos ha revelado muchas certezas e innumerables incertidumbres. La educación debe ayudarnos a comprender la enseñanza de las incertidumbres de las ciencias físicas (microfísica, termodinámica, cosmología), ciencias de la evolución biológica y ciencias históricas.

Enseñar principios de estrategia que permitan afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto, y modificar su desarrollo en virtud de las informaciones adquiridas en el camino. Cómo navegar en un océano de incertidumbres a
través de archipiélagos de certeza.

6.- Tolerancia: enseñar la comprensíón
La educación para la comprensión está ausente de nuestras enseñanzas. El planeta necesita comprensiones mutuas entre humanos, tanto próximos como extraños para que las relaciones humanas salgan de su estado bárbaro de incomprensión.

Este estudio se centraría, no sólo en los síntomas, sino en las causas de los racismos, las xenofobias y los desprecios. Constituiría una de las bases más seguras para la
educación por la paz.

7.- La ética del género humano
La ética no se podría enseñar con lecciones de moral. Debe formarse en las mentes a partir de la conciencia de que el humano es al mismo tiempo una triple realidad: individuo, parte de una sociedad y parte de una especie.

Todo desarrollo verdaderamente humano debe comprender el desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones comunitarias y la conciencia de pertenecer a la especie humana.

La educación debe contribuir a una toma de conciencia de nuestra Tierra-Patria, y permitir que esta conciencia se traduzca en la voluntad de realizar la ciudadanía terrenal.

Morin, Edgar. "Los siete saberes necesarios para la educación del futuro", UNESCO, 1999.
Documento completo: Los siete saberes necesarios para la educación del futuro

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