11 septiembre, 2026

Lo que los estudiantes pueden enseñarnos sobre el uso responsable de la inteligencia artificial en la universidad.

MIT Technology Review entrevistó a chavales de 10 a 18 años sobre cómo viven la IA

Los adolescentes entrevistados ven la IA principalmente como una herramienta de apoyo, no como un sustituto de su pensamiento o creatividad.

Muchos jóvenes tienen límites muy claros sobre lo que permiten hacer a la IA y lo que consideran exclusivamente suyo, como crear arte, escribir canciones o tomar decisiones importantes.

En el debate actual sobre inteligencia artificial (IA) en educación, gran parte de la conversación gira en torno a los riesgos: plagio, dependencia tecnológica, pérdida de habilidades cognitivas o automatización excesiva del aprendizaje. Sin embargo, surge una reflexión interesante al observar cómo muchos adolescentes utilizan estas herramientas. Lejos de una adopción ingenua o de una dependencia absoluta, numerosos jóvenes parecen haber desarrollado una comprensión intuitiva de un principio fundamental: la IA es una herramienta poderosa, pero no debe sustituir el juicio humano.

La diferencia entre automatizar y pensar

Uno de los mayores desafíos que enfrentan docentes, investigadores y estudiantes universitarios no es la incorporación de la IA, sino la delimitación de sus usos.

Las herramientas basadas en modelos generativos pueden realizar tareas de apoyo con gran eficacia: resumir documentos, corregir textos, organizar información, generar ejemplos o facilitar procesos de búsqueda. Sin embargo, existe un riesgo cuando estas herramientas comienzan a reemplazar procesos que requieren análisis, interpretación y toma de decisiones.

Desde una perspectiva educativa, resulta útil distinguir entre:

  • Tareas operativas o mecánicas: corrección gramatical, formateo de documentos, transcripción de notas, generación de borradores o síntesis de información.
  • Tareas de alto valor cognitivo: evaluación crítica de evidencias, construcción de argumentos, resolución de problemas complejos, creatividad y toma de decisiones fundamentadas.

La universidad debería promover el uso de la IA en el primer ámbito mientras protege cuidadosamente el segundo.

El pensamiento crítico sigue siendo la competencia clave

Quizás la enseñanza más relevante para la educación superior es que el problema principal no es la IA, sino la confianza ciega en sus respuestas.

Los sistemas de IA pueden producir explicaciones convincentes incluso cuando contienen errores, sesgos o información imprecisa. Por ello, el pensamiento crítico continúa siendo una competencia esencial en el siglo XXI.

Para estudiantes e investigadores, esto implica:

  • Contrastar la información obtenida con fuentes académicas fiables.
  • Verificar los datos antes de incorporarlos a trabajos o publicaciones.
  • Analizar las limitaciones de las respuestas generadas.
  • Considerar explicaciones alternativas antes de aceptar una conclusión.

En otras palabras, la IA no debe convertirse en un oráculo, sino en un interlocutor que ayuda a explorar ideas y contrastar perspectivas.

La creatividad no puede delegarse completamente

Otro aspecto especialmente relevante para la educación universitaria es la preservación de la creatividad.

Aunque la IA puede generar textos, imágenes, código o propuestas metodológicas, la construcción de conocimiento sigue dependiendo de la capacidad humana para formular preguntas originales, establecer conexiones novedosas y producir interpretaciones significativas.

La creatividad académica no consiste únicamente en generar contenido, sino en:

  • Formular problemas de investigación relevantes.
  • Diseñar enfoques innovadores.
  • Interpretar resultados desde marcos conceptuales sólidos.
  • Comunicar ideas con una voz propia.

La IA puede asistir en estos procesos, pero no reemplazar la aportación intelectual que define la labor académica.

De asistente a tutor: una oportunidad para la formación

Una de las aplicaciones más prometedoras de la IA en educación es su papel como tutor personalizado.

En lugar de proporcionar respuestas terminadas, los sistemas de IA pueden utilizarse para:

  • Explicar conceptos complejos.
  • Generar ejemplos adaptados al nivel del estudiante.
  • Diseñar ejercicios progresivos.
  • Ofrecer retroalimentación inmediata.
  • Guiar procesos de aprendizaje autónomo.

Desde esta perspectiva, la IA deja de ser una "muleta tecnológica" y se convierte en una herramienta para fortalecer competencias y promover el aprendizaje permanente.

Hacia una cultura académica de uso responsable

Quizás la lección más importante sea que la calidad del uso de la IA no depende de cuántas herramientas utilicemos, sino de las decisiones que tomemos sobre cuándo y para qué utilizarlas.

Las universidades podrían fomentar una cultura basada en cuatro principios:

  1. Delegar tareas rutinarias, no el razonamiento.
  2. Verificar siempre la información generada automáticamente.
  3. Mantener la creatividad y la autoría intelectual como responsabilidades humanas.
  4. Utilizar la IA como instrumento de aprendizaje, y no únicamente como generadora de respuestas.

Reflexión final

La discusión sobre inteligencia artificial en educación no debería centrarse exclusivamente en lo que puede hacer la tecnología, sino en qué competencias queremos preservar y desarrollar en nuestros estudiantes. Paradójicamente, algunos de los usuarios más jóvenes parecen comprender intuitivamente un principio que la educación superior debe reforzar: la IA puede amplificar nuestras capacidades, pero el criterio, la creatividad y la responsabilidad siguen siendo irremplazablemente humanos. 


03 septiembre, 2026

Destruir libros para entrenar una IA

 

Fotografía: Chepko; Getty Images

Un reportaje de The Washington Post reveló los detalles de “Project Panama”, una iniciativa secreta de Anthropic para recopilar y digitalizar millones de libros con el objetivo de mejorar Claude, su modelo de inteligencia artificial. Según documentos judiciales desclasificados, la empresa gastó decenas de millones de dólares en comprar libros usados, cortarles el lomo, escanear sus páginas y enviar los ejemplares desmantelados al reciclaje.

La operación pretendía crear una enorme biblioteca digital para proporcionar a Claude textos de mayor calidad y ayudarlo a comprender mejor el lenguaje, la narrativa y los estilos de escritura. En los documentos internos, el proyecto se describía como un esfuerzo por “escanear destructivamente todos los libros del mundo”; además, se indicaba que la empresa prefería mantenerlo en secreto. Para acelerar el proceso, proveedores externos retiraban las encuadernaciones con maquinaria industrial, escaneaban las páginas y enviaban los restos de papel al reciclaje.

Concretamente, el proceso utilizaba una máquina de corte hidráulica para cortar con precisión los millones de libros que recibía de los vendedores de libros usados, y luego escaneaba sus páginas con escáneres de alta velocidad y calidad profesional. Después, se contrataba a una empresa de reciclaje para recuperar los volúmenes desmembrados, porque "no había que desperdiciar nada".

El caso forma parte de una disputa más amplia entre las compañías de inteligencia artificial y los autores. OpenAI, Anthropic y Meta han sido cuestionadas por el uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar sus modelos. En el caso de Meta, los autores alegan que la empresa reunió grandes colecciones de libros sin autorización para desarrollar sus sistemas de IA; OpenAI también ha sido vinculada al uso de bibliotecas digitales no autorizadas.

La controversia tiene dos dimensiones. Por un lado, está la transformación técnica de los libros en datos para entrenar un modelo. Por otro lado, está la forma en que las empresas obtuvieron esas obras: mediante compras legales, copias no autorizadas o repositorios piratas. Un tribunal estadounidense consideró que entrenar Claude con libros comprados legalmente podía constituir un uso transformador, pero eso no significa que cualquier material obtenido ilegalmente quede automáticamente protegido.

Anthropic aceptó pagar 1.500 millones de dólares para resolver una parte de la disputa relacionada con libros obtenidos de forma ilícita. El acuerdo y la revelación de los documentos han intensificado el debate sobre quién debe beneficiarse del conocimiento utilizado para entrenar la inteligencia artificial: las empresas tecnológicas, los autores, las editoriales o la sociedad en su conjunto.

El caso de Claude, junto con las controversias que afectan a OpenAI y Meta, muestra que el desarrollo de sistemas de IA no depende únicamente de algoritmos y capacidad informática. También depende de decisiones sobre propiedad intelectual, transparencia, consentimiento y remuneración. La pregunta que queda abierta es si la innovación puede considerarse responsable cuando se construye sobre obras culturales utilizadas sin autorización explícita.

Fuente principal: The Washington Post, “The quest to ‘destructively scan’ all the world’s books”. https://www.washingtonpost.com/podcasts/post-reports/the-quest-to-destructively-scan-all-the-worlds-books/)

Lectura relacionada: WIRED en español, “Cómo Anthropic destruyó millones de libros de papel para que Claude aprendiera a escribir”. [es.wired](https://es.wired.com/articulos/como-anthropic-destruyo-millones-de-libros-de-papel-para-que-claude-aprendiera-a-escribir)

25 agosto, 2026

¿Utilizas IA? Transformando el aula en la era de la IA

 Transformando el aula en la era de la IA

Casi todas las personas utilizan inteligencia artificial y modelos de lenguaje (LLM) fuera de las aulas. Los estudiantes también. Sin embargo, lo hacen de forma dispersa, desordenada y, con frecuencia, no sistemática.

Los estudiantes recurren a los LLM para completar tareas, buscar respuestas, formular preguntas, explorar nuevas ideas y acceder a información. Pero este uso suele carecer de orientación pedagógica, de criterios de calidad y de reflexión sobre sus límites.

No podemos ignorar el uso de la IA ni suponer que no existe. En lugar de discutir si los estudiantes deberían utilizarla o no, debemos analizar cómo transformar el aula y la forma de enseñar y aprender.

¿Invertir el aula? (Una idea que cobra nuevo sentido con la IA)

El aula invertida (flipped classroom) no es una idea nueva, pero la IA le aporta una dimensión inédita. Este modelo pedagógico invierte el orden tradicional: los estudiantes acceden a los contenidos teóricos fuera del aula y dedican el tiempo presencial a actividades prácticas, colaborativas y de alto valor educativo.

Fuera del aula: IA personalizada para cada ritmo de aprendizaje

  • Tareas y actividades adaptativas: Los estudiantes utilizan herramientas de IA fuera del aula para explorar conceptos, recibir retroalimentación inmediata y avanzar a su propio ritmo.
  • Contenidos multimedia enriquecidos: videos, lecturas interactivas y tutores inteligentes permiten que cada estudiante repita, profundice o acelere según sus necesidades.
  • Preparación autónoma: Los alumnos llegan a clase con una base conceptual, preguntas concretas y dudas específicas que pueden trabajarse en profundidad con el docente.

Dentro del aula: el verdadero cambio de paradigma

Este es el núcleo de la transformación. El tiempo presencial se libera de explicaciones unidireccionales para convertirse en un espacio de:

  • Trabajo colaborativo en proyectos: Los estudiantes aplican sus conocimientos, resuelven problemas reales y construyen conocimiento de manera conjunta.
  • Desarrollo de habilidades sociales: comunicación oral y escrita, negociación, liderazgo y trabajo en equipo.
  • Fomento del emprendimiento: identificación de oportunidades, diseño de soluciones y prototipado rápido.
  • Creatividad e innovación: espacios para experimentar, fallar, iterar y mejorar.
  • Debate y pensamiento crítico: análisis de casos, discusión de múltiples perspectivas y evaluación de argumentos.
  • Redacción y presentación de ideas: producción de textos, defensa oral y retroalimentación entre pares.

Ambos momentos requieren organización y preparación

El aula invertida con IA no implica menos trabajo para el docente, sino un trabajo diferente. Requiere:

  • Diseño pedagógico intencional: seleccionar contenidos, curar recursos y diseñar actividades que aprovechen lo mejor de cada espacio.
  • Seguimiento formativo continuo: monitorear el progreso, identificar dificultades y ofrecer retroalimentación personalizada.
  • Evaluación auténtica: valorar procesos, productos y competencias, no solo resultados memorísticos.

La formación docente en IA es crítica y urgente

Por esta razón, la preparación y formación en IA para el personal docente son críticas y urgentes. Los docentes necesitan:

  • Competencias digitales avanzadas: comprender cómo funcionan los LLM, sus limitaciones y sus riesgos éticos.
  • Diseño de experiencias de aprendizaje con IA: integrar herramientas de manera pedagógicamente significativa, no como un adorno tecnológico.
  • Evaluación en entornos con IA: Diseñar tareas que valoren el pensamiento crítico, la originalidad y la autoría, más que la reproducción de información.
  • Gestión del cambio: acompañar a estudiantes y familias en la transición hacia nuevos modelos de enseñanza y aprendizaje.

La investigación reciente muestra que la efectividad del aula invertida depende de factores como la calidad del diseño pedagógico, el acompañamiento docente y el acceso a recursos tecnológicos adecuados.

Preguntas para reflexionar

  • ¿Cuál es tu opinión? ¿Has experimentado con el aula invertida o con la IA en tu práctica docente? ¿Qué desafíos y oportunidades has identificado?
  • ¿Tiene tu institución un plan de formación en IA? ¿Cómo está preparando a su cuerpo docente para integrar la inteligencia artificial de forma crítica, ética y pedagógicamente sólida?

La IA no es una moda pasajera: es una competencia clave que redefine cómo enseñamos y aprendemos. El desafío no es prohibirla, sino integrarla con un sentido pedagógico para formar estudiantes autónomos, críticos y creativos.



21 agosto, 2026

Profesores con la ayuda de la IA - ¿Trabajan menos?

La inteligencia artificial ha entrado en la educación con una promesa atractiva: liberar a los profesores de tareas repetitivas para que puedan dedicar más tiempo a enseñar, acompañar y conversar con sus estudiantes. El artículo de la BBC sobre la expansión de estas herramientas invita, sin embargo, a formular una pregunta menos cómoda: ¿trabajan realmente menos los profesores con la ayuda de la IA?

La respuesta depende de qué entendamos por “trabajar menos”. Un asistente generativo puede producir un primer borrador de planificación, adaptar una actividad a distintos niveles, resumir información o sugerir comentarios para una evaluación. En este sentido, puede reducir el tiempo administrativo y ampliar la capacidad de respuesta del docente. La orientación oficial británica, citada por la BBC, insiste en que los resultados deben verificarse y que la IA debe utilizarse, sobre todo, en tareas de bajo riesgo.  [bbc](https://www.bbc.com/news/articles/c1kvyj7dkp0o)

Pero ahorrar minutos en una tarea no equivale necesariamente a reducir la carga laboral. El profesor debe aprender a formular instrucciones, revisar errores, detectar sesgos, proteger los datos del alumnado y decidir qué recomendaciones son pedagógicamente adecuadas. Además, cuando una herramienta facilita crear más materiales, informes o actividades, la institución puede terminar esperando una mayor producción, no una jornada más corta.

La cuestión central, por tanto, no es si la IA sustituirá al docente, sino quién controla el tiempo liberado. Una implementación responsable debería convertirlo en tutoría, retroalimentación individual, diseño didáctico y colaboración entre colegas, no en nuevas obligaciones invisibles. También necesita formación, políticas claras y transparencia ante estudiantes y familias.

La IA puede hacer más eficiente parte del trabajo docente, pero solo será una mejora laboral si las organizaciones limitan las expectativas y reconocen el juicio profesional. De lo contrario, podría automatizar tareas y, paradójicamente, intensificar el trabajo. Debe apoyar el aprendizaje, sin aumentar exigencias laborales ni ocultar costes.

La tecnología debe servir al propósito educativo, no convertirse en un nuevo criterio de rendimiento.

La propuesta "positiva de la IA



17 agosto, 2026

IA como aliada para una vida más saludable

 


Si alguna vez has dado la vuelta a una bolsa o a una botella para comprobar los ingredientes —en un intento por ser más consciente, sostenible o saludable— y te has dado cuenta de que no sabes pronunciar la mitad de lo que aparece en la lista, no eres la única persona.

Existen buenas alternativas

O, al menos, una forma de entender lo que realmente estás consumiendo.

La inteligencia artificial (IA) está comenzando a transformar una tarea cotidiana que muchos consideran tediosa: analizar ingredientes y comparar productos antes de comprarlos.

La propuesta es sencilla

Si tienes Claude, ChatGPT o Gemini en tu móvil, toma una fotografía de la etiqueta de un alimento, cosmético, suplemento o producto de limpieza y pídele a la IA que explique sus componentes de forma comprensible. Así, puedes identificar ingredientes innecesarios, conocer posibles riesgos y comprender mejor lo que compras.

Haz, por ejemplo, una de estas preguntas

  • “¿Qué contiene esto?”
  • “¿Contiene algo realmente malo para mi salud?”
  • “Explícame estos ingredientes en un lenguaje sencillo: qué hace cada uno y cuáles (si los hay) son innecesarios o controvertidos”

La IA también puede sugerir alternativas de precio similar, pero con una mejor composición; recomendar opciones adecuadas para necesidades específicas (como piel sensible o ausencia de fragancias); e incluso proponer sustitutos caseros o naturales para determinados productos.

  • “¿Hay alguna alternativa casera, sencilla y segura para esto, utilizando ingredientes comunes que se tienen en casa?”

Esto funciona especialmente bien con productos de limpieza y artículos básicos.

Otra aplicación interesante: valoración rápida de seguridad y calidad

Esto permite tomar decisiones informadas sin dedicar horas a búsquedas y comparaciones. El objetivo no es alcanzar la elección perfecta, sino reducir la incertidumbre y evitar caer en estrategias de marketing o en productos excesivamente caros que prometen beneficios dudosos. Prueba esto:

  1. “Dale a este producto una valoración sencilla (del 1 al 10) en cuanto a seguridad y calidad para un uso habitual. Explica brevemente la puntuación”.

Evita pagar de más por etiquetas “sin marca”

  • “¿Merece la pena comprarlo a este precio?”
Encuentra mejores opciones sin cambiar tus hábitos
  • “Sugiere alternativas similares al mismo precio”

Si tienes poco tiempo, delega la decisión a la IA

  • “Si fueras tú, ¿lo comprarías?”

12 agosto, 2026

¿Está la inteligencia artificial cambiando la enseñanza y el aprendizaje?

La Inteligencia Artificial Generativa (GenIA) tiene el potencial de revolucionar la enseñanza y el aprendizaje tal y como los conocemos. Mediante herramientas y estrategias basadas en IA, los educadores pueden personalizar el aprendizaje, mejorar los resultados de los estudiantes y prepararlos mejor para el éxito en la era digital.





Reflexión final

La IA no sustituye la labor docente; la potencia. Utilizada de forma crítica, ética y creativa, puede convertirse en una aliada extraordinaria para diseñar experiencias de aprendizaje más significativas, inclusivas y preparadas para el futuro. La clave está en mantenernos curiosos, informados y con una mentalidad abierta al cambio.

"No se trata de si la IA cambiará la educación, sino de cómo la usamos para mejorarla."


¿Cómo estás integrando la IA en tu práctica docente?

¡Comparte tu experiencia en los comentarios!

 

28 julio, 2026

 

La inteligencia artificial en la educación superior: entre la promesa y la evidencia

Un análisis crítico sobre lo que la IA generativa puede —y no puede— ofrecer a la docencia universitaria, y por qué la gobernanza institucional ya no es opcional.



Introducción

En apenas tres años, la inteligencia artificial generativa (IAG) ha pasado de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en un actor cotidiano de la vida universitaria: redacta borradores, resume lecturas, genera código, simula tutores personalizados e incluso corrige exámenes. El entusiasmo institucional ha sido, en muchos casos, proporcional a la velocidad de adopción. Sin embargo, entre la promesa de una "revolución del aprendizaje personalizado" y la evidencia empírica disponible hasta ahora existe una brecha que la comunidad académica no puede permitirse ignorar. Este artículo propone una lectura equilibrada —ni tecnofóbica ni tecnoentusiasta— de ese impacto, con la mirada puesta en la ética, la equidad y la gobernanza institucional.


1. Las promesas: lo que se nos ha prometido

El discurso dominante sobre la IAG en educación superior suele articularse en torno a cuatro promesas recurrentes:

  • Personalización del aprendizaje a escala, mediante tutores inteligentes que se adaptan al ritmo de cada estudiante.
  • Reducción de la carga administrativa docente, liberando tiempo para la retroalimentación de alto valor pedagógico.
  • Democratización del acceso a apoyo académico especializado, especialmente para estudiantes de primera generación o con menor capital cultural.
  • Preparación para un mercado laboral que exige, cada vez más, fluidez en el uso de herramientas de IA.

Estas promesas no son infundadas: existe evidencia de que un uso reflexivo y bien diseñado de la IAG puede mejorar los procesos de escritura académica y de pensamiento crítico cuando se integra en secuencias didácticas explícitas. Sin embargo, la clave de esa condición —"cuando se integra en secuencias didácticas explícitas"— es precisamente lo que suele omitirse en el discurso promocional.


2. Análisis crítico: ¿realmente mejora el aprendizaje?

La literatura reciente sobre IAG y pensamiento crítico converge en una conclusión incómoda para el optimismo tecnológico: el efecto de la IA sobre el aprendizaje no es uniforme ni automático; depende críticamente del modo en que el estudiante interactúa con la herramienta.

Una revisión sistemática publicada en Smart Learning Environments documenta que el uso excesivo de sistemas de diálogo con IA se asocia con un deterioro de capacidades cognitivas relacionadas con el pensamiento crítico y la resolución autónoma de problemas cuando dicho uso no está mediado por una intervención pedagógica intencional (Zhai et al., 2024). En la misma línea, estudios recientes sobre "descarga cognitiva" (cognitive offloading) muestran que delegar tareas de bajo nivel en la IA no es intrínsecamente negativo, pero que la delegación del juicio evaluativo —aceptar acríticamente las respuestas generadas— sí se asocia sistemáticamente con un desempeño académico más débil (López-Pernas et al., 2025, según se cita en Baker & Ogata, 2025).

Dicho de otro modo: la investigación empírica no respalda la idea de que la IA "mejora el aprendizaje" como una propiedad inherente de la herramienta. Lo que mejora —o empeora— el aprendizaje es el diseño pedagógico que rodea su uso. La misma herramienta puede producir aprendizaje profundo en un curso en el que el profesorado exige justificar y revisar críticamente cada output de la IA, y producir "pereza metacognitiva" en un curso en el que se usa como atajo para completar tareas (Zhai et al., 2024). Esta distinción es, quizás, la conclusión más importante —y menos difundida— de la investigación disponible hasta la fecha.


3. Ventajas y desventajas: una mirada sin maquillaje

Dimensión Ventaja documentada Desventaja o riesgo documentado
Escritura académica Apoyo en fases de planificación y retroalimentación formativa Riesgo de homogeneización de la voz y el estilo argumentativo del estudiante
Pensamiento crítico Puede fortalecerse si el estudiante evalúa y refuta activamente el output de la IA Puede debilitarse cuando el estudiante acepta la respuesta sin contrastarla (dependencia y "pereza metacognitiva")
Personalización Retroalimentación inmediata y disponible fuera del horario docente Sustituye, en algunos casos, la interacción humana necesaria para el andamiaje socioemocional del aprendizaje
Acceso y equidad Puede reducir barreras de acceso a apoyo académico especializado Puede ampliar la brecha entre quienes cuentan con conectividad, dispositivos y alfabetización digital adecuada, y quienes no
Productividad docente Reduce tiempo dedicado a tareas administrativas repetitivas Introduce nuevas cargas de trabajo: verificación de integridad académica, rediseño de evaluaciones
Integridad académica Puede usarse como herramienta de aprendizaje declarado y transparente Facilita formas de fraude académico difíciles de detectar con los instrumentos actuales

4. Ética, privacidad y equidad: las preguntas que no podemos posponer

Más allá del debate pedagógico, la adopción de IAG en la universidad plantea al menos tres tensiones estructurales:

Ética. ¿Quién es responsable cuando un sistema de IA proporciona información incorrecta que un estudiante incorpora a su formación profesional? ¿Cómo se garantiza la autoría y la trazabilidad del conocimiento cuando la frontera entre "asistencia" y "sustitución" del trabajo intelectual es cada vez más difusa?

Privacidad. Buena parte de las herramientas de IAG utilizadas en el aula procesan datos de estudiantes —textos, patrones de escritura, en ocasiones datos biométricos en sistemas de proctoring— en servidores de terceros, a menudo fuera de la jurisdicción de protección de datos del país de origen de la institución. La ausencia de políticas claras sobre retención, uso secundario y titularidad de estos datos constituye, hoy, una laguna regulatoria significativa en buena parte de las instituciones de educación superior.

Equidad. La adopción de IA no es neutra en términos de desigualdad. La evidencia disponible en América Latina y el Caribe, por ejemplo, muestra que la brecha no está tanto en el uso de las herramientas —que es ya generalizado— sino en la capacidad institucional de gobernarlas: apenas una cuarta parte de las instituciones de la región cuenta con una estrategia formal de IA, y menos de una de cada diez dispone de mecanismos de evaluación de sus efectos (Valentini et al., 2025). Esta asimetría de gobernanza tiende a reproducirse también al interior de cada institución, entre facultades con recursos para experimentar de forma responsable y otras que adoptan la tecnología sin ningún acompañamiento.


5. El riesgo de un uso acrítico

Quizás el mayor riesgo no sea la IA en sí misma, sino la adopción acrítica —tanto por exceso de entusiasmo como por prohibición reactiva—. Ambas posturas comparten un mismo defecto: eluden la pregunta pedagógica de fondo, que no es "¿usar o no usar IA?", sino "¿qué tipo de aprendizaje queremos proteger, y qué papel puede jugar —o no— la IA en ese propósito?". Un uso acrítico se manifiesta, entre otras formas, en:

  • Incorporar herramientas de IA en el currículo por presión de mercado o de imagen institucional, sin evidencia pedagógica que lo respalde.
  • Prohibir su uso sin ofrecer alternativas para el desarrollo de competencias digitales, lo que empuja su uso a la clandestinidad.
  • Evaluar del mismo modo tareas que antes medían un proceso cognitivo que la IA ahora puede automatizar, sin rediseñar el instrumento de evaluación.

6. Formación docente y competencias digitales: la pieza que falta

Ninguna política institucional sobre IA —por bien redactada que esté— tiene efecto real si no va acompañada de un proceso sostenido de desarrollo de competencias digitales en los docentes. La Universidad de Hong Kong, por ejemplo, ha optado por instaurar la alfabetización en IA como una "quinta alfabetización", al mismo nivel que la oral, escrita, visual y digital (University of Hong Kong, 2023) —un reconocimiento explícito de que no se trata de una competencia técnica accesoria, sino de una dimensión formativa transversal. Formar al profesorado no debería limitarse al manejo instrumental de herramientas, sino incluir: criterios para el rediseño de evaluaciones auténticas, marcos para el diálogo con el estudiantado sobre uso responsable, y espacios de reflexión colegiada sobre los límites pedagógicos de la delegación cognitiva.


7. ¿Necesitamos reforzar la gobernanza? Sí, y con urgencia

La respuesta corta es sí. La respuesta larga es que la gobernanza de la IA en educación superior no puede seguir dependiendo de la voluntad individual de cada docente o de directrices genéricas de "uso responsable" sin mecanismos de seguimiento. La experiencia comparada internacional muestra que los marcos más sólidos comparten al menos tres rasgos: (a) un órgano de gobierno institucional claramente identificado con mandato explícito sobre la política de IA, (b) mecanismos de revisión y actualización periódica —dado que tanto la tecnología como la evidencia pedagógica evolucionan con rapidez—, y (c) instrumentos de rendición de cuentas que permitan evaluar si la política efectivamente protege el aprendizaje, y no solo regula el fraude. La ausencia de gobernanza no es una opción neutra: es, en sí misma, una forma de gobernanza —la más débil de todas— que deja la definición del uso de la IA en manos del mercado tecnológico y de la improvisación individual.


Conclusión

La inteligencia artificial generativa no es, por sí sola, ni la solución a los problemas estructurales de la educación superior ni una amenaza existencial para el pensamiento crítico. Es una herramienta cuyo impacto depende, de forma decisiva, del diseño pedagógico, de la formación docente y —sobre todo— de la calidad de la gobernanza institucional que la enmarca. Adoptarla sin gobernanza es tan acrítico como rechazarla sin evidencia.


Preguntas para la reflexión

  1. En su propia práctica docente o institucional, ¿la incorporación de la IA generativa ha respondido a una necesidad pedagógica identificada, o más bien a la presión de no "quedarse atrás" frente a otras instituciones?
  2. Si tuviera que rediseñar una evaluación de su curso partiendo de la premisa de que sus estudiantes tendrán acceso irrestricto a la IA generativa, ¿qué capacidad cognitiva o competencia querría proteger por encima de todas las demás?

Referencias (APA 7ª edición)

Baker, R. S., & Ogata, H. (2025). Cognitive offloading in student–AI collaboration: A longitudinal analysis of prompting strategies. Computers & Education. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2451958826002046

University of Hong Kong. (2023, 3 de agosto). HKU introduces new policy to fully integrate GenAI in teaching and learning [Comunicado de prensa]. https://www.hku.hk/press/press-releases/detail/26434.html

Valentini, A., Plana, J., & Sabzalieva, E. (2025). Adopción y gobernanza de la IA en la educación superior de América Latina y el Caribe: Resultados de una encuesta regional. Revista Educación Superior y Sociedad, 37(2). https://ess.iesalc.unesco.org/index.php/ess3/article/view/v37i2-dt-14

Zhai, C., Wibowo, S., & Li, L. D. (2024). The effects of over-reliance on AI dialogue systems on students' cognitive abilities: A systematic review. Smart Learning Environments, 11(1), Artículo 28. https://doi.org/10.1186/s40561-024-00316-7

01 junio, 2026

Comisión Europea: FAQ sobre modelos de IA de propósito general (GPAI)

La Oficina de IA de la Comisión Europea ha publicado una sección de preguntas frecuentes sobre modelos de IA de propósito general (GPAI), recopilada a partir de las consultas recibidas durante los seminarios web del Pacto de IA y las aportaciones de las partes interesadas. 

Las preguntas frecuentes abarcan una amplia gama de temas, incluyendo cómo se definen los modelos y sistemas de GPAI, cuándo se aplica el riesgo sistémico y cómo el umbral de computación interactúa con la clasificación del riesgo sistémico. 

También abordan cuestiones sobre la identidad del proveedor, incluyendo qué sucede cuando un modelo es modificado por un actor distinto, así como las obligaciones de los modelos de código abierto, la documentación del consumo de energía, la notificación de incidentes graves y el Código de Buenas Prácticas de GPAI.

https://ai-act-service-desk.ec.europa.eu/es/faq?combine=&faq_category_id=69


25 abril, 2026

Prompts (algunos ejemplos de ayuda práctica)


Mi formación profesional y pedagógica

1. Calendario guiado para tus estudios

"Crea un plan de estudios de 30 días para ayudarme a dominar los fundamentos de [tema]".


2. Para la enseñanza o el aprendizaje personal

"Desglosa [concepto técnico] en 5 pasos lógicos para que sea más fácil de entender".


3. Practica la memorización y refuerza el aprendizaje.

"Pon a prueba mis conocimientos con 10 preguntas tipo test sobre [el tema que acabo de estudiar]."

Explica temas difíciles.

5. "Explica [concepto complejo] en términos sencillos adecuados para un principiante".


6. Diferencia entre temas similares.

"¿Cuál es la diferencia entre [término A] y [término B] con comparaciones y ejemplos en paralelo?"

Publicaciones en mis blogs

8. Potencia tu idea.

"Escribe una publicación atractiva en LinkedIn en la que compartas mis opiniones sobre [tema]".


9. Ideas para titulares atractivos.

"Genera 5 atractivos títulos de blog publicar sobre [tema]".


10. Desarrolla una idea en contenido con estructura.

"Desarrolla esta breve idea en una entrada de blog completa, con introducción, contenido y conclusión: [idea]".


11 febrero, 2026

América Latina busca su propio camino en la regulación de la IA

(imagen de WIRED en Español

Latam-GPT,  https://www.latamgpt.org/ un proyecto colaborativo liderado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile, diseñado como el primer gran modelo de lenguaje abierto para América Latina y el Caribe, enfocado en contextos culturales locales, idiomas como español, portugués y lenguas originarias (e.g., mapudungún, rapa nui).

Latam-GPT se entrena con datos regionales para reflejar la idiosincrasia latinoamericana, evitando sesgos de modelos como ChatGPT, y promueve soberanía tecnológica en la región. 

A la pregunta: ¿Cómo defines la cultura Latino Americana?

Respuesta de Latam-GPT

La cultura latinoamericana es un mosaico vibrante y dinámico formado por la confluencia de múltiples influencias indígenas, europeas, africanas y asiáticas, que han dado lugar a una riqueza de tradiciones, lenguas, costumbres y vistnes del mundo:.

Incluye elementos como la música, la danza, la literatura, la gastronomía, el arte popular, las festividades religiosas y populares y formas de organización social que varían según el país y la región. Esta diversidad se manifesta en cada nacimiento, pero también hay rasgos comunes, como el valor de la familia, la importancia de la comunidad, el respeto a la naturaleza, y una profunda conexión con la historia colonial y poscolonial. En general, es una cultura viva, resistente y creativa, que sigue frente a desafios globales.


28 enero, 2026

El gran robo de la inteligencia artificial

(Diario El País)

De la vampirización del conocimiento humano a las nuevas interfaces de voz - Naomi Klein

En pocos años, la inteligencia artificial ha pasado de ser una promesa futurista a una infraestructura invisible que organiza cómo producimos, circulamos y monetizamos el conocimiento. Este giro no es neutro: mientras grandes plataformas extraen masivamente datos y obras para entrenar modelos, surgen herramientas que prometen aumentar nuestra productividad apoyándose en esos mismos avances. Entre la crítica política y el entusiasmo tecno-productivista se abre un debate urgente sobre quién se beneficia realmente de la revolución de la IA.​

1. La “vampirización” del conocimiento humano

Naomi Klein ha descrito el funcionamiento actual de la IA generativa como una gigantesca operación de “vampirización” del conocimiento humano. Empresas como Microsoft, Apple, Google, Meta o Amazon han capturado ingentes volúmenes de textos, imágenes y datos producidos por millones de personas, encapsulándolos en modelos propietarios que luego comercializan como servicios inteligentes. El resultado, en palabras de Klein, son “máquinas de acoso y apropiación” que devoran nuestra vida personal y nuestro legado intelectual y artístico colectivo.​

Esta extracción no es un efecto colateral, sino el modelo de negocio. La IA contemporánea se alimenta de contenidos generados durante décadas por investigadores, artistas, periodistas, programadores o docentes, muchas veces sin su consentimiento explícito, sin reconocimiento y sin reparto de valor. El problema no es solo jurídico (derechos de autor, privacidad), sino también político: ¿quién decide qué datos se usan, con qué fines y bajo qué condiciones de rendición de cuentas?​

2. El mayor “robo de arte” de la historia

En el terreno artístico, el conflicto se ha vuelto especialmente visible. La ilustradora Molly Crabapple y otros creadores han denunciado que los generadores de arte por IA se entrenan con millones de imágenes protegidas por copyright, recopiladas sin permiso, compensación ni transparencia. Crabapple lo resume como “el mayor robo de arte de la historia, perpetrado por empresas aparentemente respetables respaldadas por capital riesgo de Silicon Valley”.​

La paradoja es evidente: los modelos pueden imitar estilos personales, remezclar obras o producir variaciones casi indistinguibles de originales, mientras los artistas que alimentaron esos sistemas ven precarizado su trabajo. Al mismo tiempo que se les promete “nuevas herramientas creativas”, se socavan las bases materiales que permiten sostener una práctica artística profesional. La cuestión ética ya no es si la IA es creativa, sino en qué condiciones materiales se produce esa creatividad aparente.​

3. Trabajo humano: del entrenamiento al reemplazo

La crítica de Klein subraya además la dimensión laboral de este “gran robo”. El trabajo humano no solo es insumo para entrenar modelos, sino también objetivo de sustitución una vez que esos modelos se despliegan. Consultoras como PwC, Bain & Company o Deloitte figuran entre las primeras en adoptar estas tecnologías con la promesa de “ahorrar costes”, un eufemismo frecuente para automatizar tareas y reducir plantillas. PwC, por ejemplo, ha anunciado inversiones de alrededor de 1.000 millones de dólares en IA con este horizonte.​

Nos encontramos así con un doble movimiento: primero se extrae el conocimiento tácito y explícito de millones de trabajadores; después, se utiliza esa misma infraestructura para reconfigurar el mercado laboral en su contra. En el lenguaje de Klein, esta dinámica encaja en una fase “tecno-necro” del capitalismo, en la que la maximización de la extracción de valor de humanos y naturaleza se combina con una concentración extrema de poder económico y tecnológico.​

4. Lenguaje, “alucinaciones” y legitimidad

Otra dimensión relevante es el lenguaje con el que se describe el funcionamiento de la IA. En lugar de hablar de errores, sesgos o fallos de diseño, se ha popularizado el término “alucinaciones” para referirse a salidas incorrectas de los modelos generativos. Klein cuestiona esta elección verbal: ¿por qué atribuir a las máquinas un rasgo propio de la experiencia humana en lugar de hablar, sencillamente, de “basura algorítmica”?​

Este giro lingüístico no es inocente. Antropomorfizar los sistemas ayuda a normalizar sus limitaciones, desplazar responsabilidades y reforzar narrativas casi mágicas sobre su potencial. Mientras se promete que la IA resolverá desde la pobreza hasta el cambio climático, se invisibilizan las infraestructuras de extracción de datos, energía y trabajo que hacen posible estos modelos. Para Klein, las verdaderas “alucinaciones” no son las de las máquinas, sino las de sus promotores.​

5. Precedentes legales y estrategias de regulación

Frente a este panorama, existen ya precedentes legales que indican posibles vías de regulación. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) obligó en su momento a Cambridge Analytica y a Everalbum a destruir tanto los datos recopilados ilícitamente como los modelos entrenados con ellos. Estos casos muestran que la “eliminación algorítmica” no es solo una metáfora, sino una sanción posible cuando se vulneran principios básicos de consentimiento y licitud.​

Diversos autores proponen, además, que se establezcan obligaciones claras de transparencia sobre los datos de entrenamiento y la arquitectura de los modelos, así como marcas visibles que distingan contenidos generados artificialmente. El objetivo no sería solo proteger derechos individuales, sino reorientar el desarrollo tecnológico hacia máquinas que trabajen para las personas, y no sociedades adaptadas para ser legibles por las máquinas. En el ámbito europeo, debates como el del AI Act van en esa dirección, aunque con tensiones entre regulación efectiva e intereses industriales.​

Referencias sugeridas

  • Klein, N. (2023). “El gran robo de la inteligencia artificial: ¿alguien pidió permiso para vampirizar todo conocimiento generado por los humanos?”. El País.​

  • Crabapple, M. (2023). “Las máquinas de IA no están alucinando, pero sí sus creadores”. Arte y Estética / LinkedIn.

18 junio, 2025

¿Usar ChatGPT para redactar el trabajo de fin de grado es copiar?

 

TZIDO SUN/Shutterstock
¿Usar ChatGPT para redactar el trabajo de fin de grado es copiar?

Artículo de THE CONVERSATION, 17 junio 2025

El artículo analiza si usar ChatGPT para redactar trabajos de fin de grado equivale a copiar. Cada vez más estudiantes emplean inteligencia artificial (IA) para elaborar textos académicos, que puede sorprender a sus profesores, ya que expresa mejorías notables en poco tiempo. Esto plantea dudas sobre la autenticidad del trabajo y si el estudiante realmente alcanza el aprendizaje deseado.

Estudios de la La Fundación CYD que analiza el uso de la IA en el entorno universitario, indican que el 89% de los universitarios usa IA generativa y el 45% la utiliza para tareas académicas, aunque el 72% no ha recibido formación ética sobre su uso. Esto amenaza la creatividad y originalidad del estudiante.

Algunas universidades españolas, como la Carlos III de Madrid, exigen declaraciones de uso ético de IA, permitiendo su ayuda en búsqueda de información pero no en la redacción final. Otras usan plataformas antiplagio para detectar contenido generado por máquinas, aunque estas herramientas presentan riesgos de falsos positivos.

Desde el punto de vista legal, según la legislación española, solo las personas físicas pueden ser autoras de una obra, por lo que un texto hecho por IA no está protegido. Además, se advierte sobre la pérdida de habilidades críticas y metacognitivas en los estudiantes, producto de un intensivo uso de esta tecnología.

Se proponen alternativas como evaluación continua, metodologías activas, competencias digitales y marcos de transparencia. La clave está en equilibrar innovación tecnológica con rigor académico para formar profesionales críticos y autónomos.

30 marzo, 2025

Los principios de accesibilidad no sólo tienen que ver con el diseño web

 

Web Consortium to advance web standardization

Como autor o creador de contenidos, tienes un importante rol en la accesibilidad y usabilidad de los sitios web y otros activos digitales, por eejemplo los post de un blog. El objetivo es que el contenido sea fácil de encontrar y comprender. Y para ello, es importante usar el texto alternativo, los encabezados y el lenguaje sencillo, así podrás llegar a todo el mundo, con un lenguaje sencillo y comprensible.

Este post resume los 4 principios de la accesibilidad web de W3.org

Principio 1: Perceptible (Perceivability) - Las personas deben poder percibir el contenido de una página Web. Cuando una persona no puede percibir el contenido, la página no es accesible. Las imágenes y elementos gráficos deben tener descripciones textuales, el texto debe ser legible con buen contraste y escalabilidad, y los contenidos de audio y vídeo deben contar con subtítulos o transcripciones.

Principio 2: Operable (Operability) - todas las funciones y elementos interactivos deben ser fáciles de usar. La navegación debe funcionar sin ratón, los botones y enlaces deben ser claros e intuitivos, y deben evitarse las acciones sensibles al tiempo, permitiendo a los usuarios interactuar a su propio ritmo.

Principio 3: Comprensible (Understandability) - La comprensibilidad garantiza que el contenido y la funcionalidad sean sencillos e intuitivos. El lenguaje debe ser claro y fácil de leer, las instrucciones deben ser directas. aunque los visitantes puedan ver el contenido e interactuar con él, un sitio no es plenamente accesible si no pueden entenderlo.

Principio 4: Robustez (Robustness) - Un sitio web debe funcionar en distintos dispositivos, navegadores y tecnologías de asistencia, como lectores de pantalla. La tecnología debe estar actualizada y ser compatible con las nuevas soluciones digitales para ofrecer a todos los usuarios una experiencia estable y accesible.

Referencia

WCAG 2.0 Guidelines https://www.w3.org/TR/2008/REC-WCAG20-20081211/


25 noviembre, 2024

OpenEU, hacia una universidad abierta europea

 


La alianza OpenEU, coordinada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), agrupa 14 universidades y 13 asociaciones académicas, empresariales, rurales, municipales y civiles de toda Europa para crear una universidad abierta paneuropea.

Ver artículo completo en: La alianza OpenEU

OpenEU contribuirá a la transformación digital de las instituciones de educación superior y a la integración de la tecnología en la docencia y el aprendizaje.

El objetivo de OpenEU, como primera universidad abierta paneuropea, es reforzar la dimensión digital, ecológica y social del espacio europeo de educación superior (EEES) ofreciendo acceso a una educación superior de calidad y un aprendizaje a lo largo de la vida.

La OpenEU se plantea crear una universidad abierta a escala europea que garantice oportunidades de aprendizaje para todo el mundo, en cualquier momento y desde cualquier lugar, independientemente de las limitaciones de tiempo, el lugar de residencia o el contexto personal o profesional, a fin de fortalecer el espacio europeo de educación superior.

OpenEU es la unión de las visiones comunes y las experiencias de diez universidades, con una misión compartida y diez metas para los próximos cuatro años:

  1. Construir los fundamentos para una universidad abierta europea sólida y sostenible.
  2. Fomentar la Innovación en planes de estudios, docencia y evaluación, microcredenciales acumulables que pueden conducir a titulaciones oficiales, proporcionar habilidades transferibles técnicas y no técnicas basadas en necesidades.
  3. Hacer realidad el aprendizaje a lo largo de la vida por toda Europa, con Rutas de aprendizaje flexibles, personalizadas que faciliten las competencias necesarias para la sociedad y el mercado laboral.
  4. Ampliar la participación de colectivos infrarrepresentados y desfavorecidos en la educación superior (como refugiados e inmigradas, mujeres en ámbito STEM, personas con discapacidad o que viven en áreas poco pobladas).
  5. Garantizar la calidad del aprendizaje digital y de soluciones educativas innovadoras, a través de la investigación y la innovación basadas en retos.
  6. Impulsar la transformación digital de la educación superior en Europa compartiendo la experiencia, conocimientos y recursos de OpenEU con otras universidades.
  7. Democratizar la internacionalización a través de opciones de movilidad innovadoras y flexibles.
  8. Potenciar la generación, transferencia y el intercambio de conocimiento basado en retos.
  9. Aumentar el impacto social de las universidades en educación, investigación e innovación.
  10. Fomentar los valores europeos a través del establecimiento de una cultura común a OpenEU, basada en principios como la calidad, la igualdad, la diversidad, la inclusión, el conocimiento abierto y la sostenibilidad medioambiental, para contribuir a crear sociedades y economías más resilientes.

16 mayo, 2024

OpenAI y Google han presentado sus avances en IA

 


Los nuevos asistentes de OpenAI y Google auguran la próxima batalla de la IA 

Prometen estar muy por delante de herramientas como Siri o Alexa. 

Esta semana, Google y OpenAI han anunciado la creación de asistentes de inteligencia artificial súper potentes: herramientas que pueden conversar contigo en tiempo real y retomar la conversación cuando les interrumpes, analizar tu entorno mediante vídeo en directo y traducir conversaciones sobre la marcha.  

OpenAI se adelantó el lunes, cuando presentó su nuevo modelo insignia GPT-4o. La demostración en directo mostraba cómo leía cuentos antes de dormir y ayudaba a resolver problemas matemáticos, todo ello con una voz que sonaba inquietantemente parecida a la de la novia IA de Joaquin Phoenix en la película Her (un rasgo que no pasó desapercibido al consejero delegado Sam Altman).  

El martes, Google anunció sus propias herramientas, incluido un asistente conversacional llamado Gemini Live, que puede hacer muchas cosas iguales a las de GPT-4o. También reveló que está construyendo una especie de agente de IA "que lo hace todo", actualmente en desarrollo, pero que no verá la luz hasta finales de este año.

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Los nuevos asistentes de OpenAI y Google auguran la próxima batalla de la IA


26 abril, 2024

La Inteligencia Artificial (IA), la docencia y la investigación

 La IA está transformando de manera significativa la sociedad y la educación.


La IA contribuye a transformar y redefinir los roles del docente, del estudiante y del investigador. La labor docente se orienta a un rol facilitador y orientador del proceso educativo. La IA facilita la personalización del aprendizaje, adaptando el contenido según las necesidades individuales de los estudiantes y liberando a los docentes de tareas rutinarias para centrarse en actividades más creativas y de apoyo.

La IA empodera a los estudiantes, proporcionándoles herramientas educativas interactivas que fomentan la exploración autónoma y colaborativa de conceptos. Los estudiantes pueden acceder a recursos personalizados, realizar simulaciones y recibir retroalimentación instantánea, promoviendo así el aprendizaje activo y crítico, y la autonomía académica.

En la investigación, la IA facilita la realización de tareas complejas y el análisis de grandes conjuntos de datos. El uso de herramientas de IA permite identificar patrones, realizar predicciones y generar conocimiento de manera más eficiente. Esto abre nuevas perspectivas en la investigación, permitiendo descubrir relaciones no evidentes entre variables y la exploración de áreas interdisciplinarias, lo que conduce a avances significativos en diversos campos académicos.

En resumen, la IA tiene un impacto positivo en la educación superior, pero su uso debe ser regulado y supervisado para garantizar un equilibrio entre la eficiencia y la preservación de los valores humanos fundamentales. La privacidad de datos y el abordaje ético de temas sensibles es imperativo. Proteger la privacidad del estudiante es central.

17 abril, 2024

Guía Práctica: Inteligencia Artificial IA, 2ª edición, abril 2024

 Aplicación de los Grandes Modelos Lingüísticos (LLM) de la Inteligencia Artificial IA generativa en la docencia y la investigación

¿Te interesa? (haz clic en la imagen para descargar)

Contenidos de la edición actualizada de la guía:

  • ¿Cómo comenzar? y una descripción de los dos modelos lingüísticos (LLM) de inteligencia artificial incluidos en esta guía: OpenAI ChatGPT y Google Gemini
  • Introducción (breve) introducción teórica a la Inteligencia Artificial IA generativa y los modelos lingüísticos
  • Contenidos, abarca conceptos, ejemplos “plantilla” para ser adaptados, información de referencia, documentos y sitios web. Sugiere recomendaciones para el aprendizaje complementario, revisa las ventajas, riesgos y limitaciones inherentes a los LLM. También considera aspectos éticos, privacidad y seguridad.
  • Aplicaciones Académicas recorre las posibilidades, como creación de contenido, pruebas adaptativas, mejora en la evaluación, retroalimentación, traducción, resumen de textos y soporte para la investigación (hay más…)
  • ¿Qué es un Prompt? introduce uno de los aspectos claves; ¿Cómo preguntar a la IA?
  • Prompts Básicos e Ingeniería de Prompt, profundiza las diversas dimensiones y especialización de los “prompt”
  • Biblioteca de Prompts extensa lista de ejemplos prácticos aplicables a la educación y adaptables a cada particular contexto
  • Práctica docente ¿me ayuda la IA?: describe casos y situaciones de ayuda a la práctica docente y a cómo avanzar profesionalmente con ayuda de la IA
  • Anexos contiene cursos de autoaprendizaje Gratuitos, glosario de términos, preguntas Frecuentes y Bibliografía

La síntesis Final repasa las ventajas, limitaciones, riesgos y desafíos, aspectos éticos y seguridad y algunas recomendaciones prácticas.


20 febrero, 2024

Descarga Guía: Cómo aplicar la Inteligencia Artificial, en la práctica docente

La IA: una tecnología disruptiva

Descarga esta Guía de apoyo:
Cómo aplicar la Inteligencia Artificial en la práctica docente

Esta guía puede estar conectada con:

  • Talleres de formación para profesores en implementación de IA
  • Competencias Digitales Docentes CDD
  • Estrategia institucional (IA, CDD)
  • Canales institucionales para divulgar y abrir debate (interno y externo) sobre recomendaciones, riesgos y desafíos de la IA en la educación. 

Descarga la guía (pdf, 814 KB)

31 enero, 2024

¿Alguien se atreve a hacer una previsión sobre la IA en 2004?

 ¿Alguien se atreve a hacer una previsión sobre la IA en 2004?

Sí, Medium.com se atreve (texto original en inglés)

Algunos titulares


  • Lanzamiento de Gemini Ultra
  • Impresionantes mejoras en los modelos de IA de código abierto
  • Crecimiento de la financiación en robótica
  • Lanzamientos de LLama 3 y
    GPT 4.5
  • Avances en la seguridad de la IA
  • Los LLM acelerarán los descubrimientos científicos
  • Lanzamiento de GPT 5.0
  • Los modelos de visión se hacen más realistas


Lo que los estudiantes pueden enseñarnos sobre el uso responsable de la inteligencia artificial en la universidad.

MIT Technology Review entrevistó a chavales de 10 a 18 años sobre cómo viven la IA https://www.technologyreview.com/ Los adolescentes entrev...